martes, 20 de octubre de 2015

Aki no Nanakusa: las siete flores del otoño

Si conoces un poco la cultura japonesa, sabrás del profundo vínculo de unión que existe entre la naturaleza y el pueblo japonés.

De hecho, existen gran número de actividades, tales como fiestas y festivales que de una manera u otra están ligados y relacionados con el clima, las estaciones y en general con la naturaleza (Hanami, Tsukimi, Momiji.......)



En el otoño japonés, existen siete bellas flores representativas de la época y estación, las "Aki-no Nanakusa", al igual que en la primavera son representativas las sietes hierbas o "Haru-no Nanakusa", hierbas silvestres comestibles y propias de la estación. Estas siete flores son: 

Hagi: las semillas de hagi se molían y se mezclaban con arroz, mientras las hojas se usaban para hacer infusiones.




Kuzu: son raíces son molidas para obtener un liquido blanco que, una vez seco, se usa para cocinar. aunque sus flores son muy llamativas, lo más característico de esta flor son sus hojas, verdes por un lado y blancas por otro.




Oana: también llamada susuki, esta relacionada con la luna. De hecho, en el festival Tsukimi, el susuki se presenta como ofrenda a la belleza de la luna, junto con bolitas de arroz "dango".




Ominaeshi: en la literatura clásica japonesa, esta flor se identificaba con una mujer bella, ya que a menudo se refiere a ella como “flor doncella”.




Nadeshiko: También conocida como “clavel silvestre”, literalmente significa “caricia de niño”.




Asagao: Esta es una flor muy sorprendente, ya que un día sus flores pueden brotar de color púrpura, para al día siguiente brotar con flores rosa, violetas, hasta azul claro.




Fujibakama: Se usa con propósitos medicinales para la diabetes. Cuando se muelen las hojas, suelta un aroma como el de la lavanda, de ahí que también sea usada como fragancia.




Ya se tenía constancia que durante el periodo Heian (794 – 1185), era muy común encontrar estas flores en los jardines de la aristocracia. Asimismo,  también las podemos encontrar mencionadas en la literatura y poesía, como en el siguiente poema de Yamanoue Okura, extraído del Manyoshu (colección de poesía japonesa del siglo VIII), la antología más antigua existente de la poesía japonesa:

"Florecen en los campos de otoño,
cuando las cuento con mis dedos
suman siete.
Las flores hagi,
obana, kuzu,
nadeshiko, ominaeshi,
también fujibakama
y la flor asagao"

A lo largo de la historia, las siete flores de otoño o Aki no nanakusa, han aparecido y aparecen representadas y plasmadas en grabados, pinturas, lacas, tallados o kimonos.




Hoy en día, las podemos encontrar en diferentes objetos de uso diario como la carátula de este Iphone, realizada por artesanos de la Prefectura de Fukui, con la técnica maki-e; donde las siete flores aparecen sobre un fondo dorado representando un bello, bonito y otoñal atardecer.



Estas bellas flores proporcionan un especial, admirado y gratificante disfrute visual por su simplicidad, su pequeño tamaño y sus delicados y bellos colores.

sábado, 27 de junio de 2015

Un minuto de feeling

En este pequeño video, de un minuto escaso, os muestro la creación y composición de un ikebana de estilo "feeling & poetic".

Una composición sencilla y bella, con pocos elementos pero con buen equilibrio y armonia.

En este caso para la creación del ikebana, utilicé dos gerberas de color rojo, un pequeño ramillete de paniculata y una pequeña rama de hiedra.

¡¡¡Espero que te guste, que os guste!!


Muchas gracias a tod@s.

lunes, 18 de mayo de 2015

¿Otoño o primavera?: cuando viajar a Japón

Nadie duda que viajar es un verdadero placer, viajar a lugares desconocidos es, generalmente, excitante. También es verdad, dependerá de cuál sea el propósito del viaje. No es igual viajar por turismo, que por negocios o trabajo. Sea como fuese, lo cierto es que constituye una gran mezcla de sensaciones y emociones.

Me gusta viajar, me encanta viajar, me entusiasma viajar.......; y a pesar de lo que pueda parecer, aún no conozco Japón; asignatura pendiente de recuperar. Por unas razones u otras, siempre nos ha gustado visitar un país más que otro. Desde pequeño, siempre me llamó la atención "el País del Sol Naciente"; quien me diría que con los años me convertiría en ikebanaka y acérrimo y apasionado seguidor del Arte del Ikebana.
Mientras llega ese momento de viajar a Japón, imaginaremos el ansiado viaje, decidiendo la mejor época para visitar Japón. Aquel que no tenga problemas de tiempo y dinero, podrá ir cuando le apetezca; por otro lado, consultada la mejor época entre personas conocidas y allegadas a mi, que han podido viajar y visitar Japón, así como comentarios en otros artículos de viaje sobre Japón; todos piensan que la mejor estación para realizar el viaje es el otoño o la primavera. También creo que desde el punto de vista de un "ikebanaka", estás dos épocas y estaciones del año, son las que más nos aportarán; entonces, ¿cual elegimos?.




Veamos a continuación lo que podemos encontrar en ambas épocas y así decidir en que época y fecha viajaremos a Japón.

¿Viajar en otoño?. Con la llegada de septiembre y la festividad del "tsukimi", Japón despide al caluroso verano y prepara la llegada del otoño. Climatológicamente, el otoño japonés se caracteriza por temperaturas agradables; además de ofrecernos deliciosos productos de temporada, festivales impresionantes y maravillosos espectáculos de la naturaleza.  



Sin duda, el " kōyō"  o cambio de color de las hojas, conocido popularmente como "momiji", por las hojas de arce, posiblemente las más admiradas por su belleza en Japón; será probablemente, uno de nuestros objetivos al viajar en esta estación. 



El kōyō es un espectáculo de la naturaleza, con hojas que pasan de tonos verdes a amarillos, naranjas, rojos o hasta violetas, y que se puede disfrutar en mayúsculas en Japón. De hecho, se organizan centenares de festivales e iluminaciones especiales para que los visitantes puedan ver el cambio de color de las hojas en todo su esplendor en parques, templos y santuarios de todo el país.



Como ikebanaka y amante de la naturaleza en su propio e increíble esplendor, es razón suficiente para decantarnos a realizar nuestro viaje durante el otoño.





Pero además de este maravilloso y único espectáculo de la naturaleza, el otoño trae y celebra buen número de festivales y otras curiosidades, tales como los Festivales del Fuego; las sabrosas castañas asadas o "Yakiguri" de Kioto, las mas ricas y famosas de Japón; la deliciosa tempura de "momiji", hoja de arce en el parque Mino en Kioto u otros festivales relacionados con el paso cíclico del tiempo, el cultivo y la recolección y con la historia del país.



¿Viajar en primavera?. En primavera y al igual que en otoño, las temperaturas son suaves y agradables; asimismo, podremos disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor, sobre todo, con la belleza de la floración de los cerezos o "sakura". ¿Quien no sabe o ha oido hablar del sakura en Japón?. Sakura, hanami, cerezos en flor.......; a todos nos suena y a lo que en otoño es el arce, la primavera es el cerezo. Cientos de japoneses y turistas disfrutan maravillados del espectáculo del sakura, difrutando de la belleza efímera de las flores del cerezo; suficiente justificación para realizar el viaje en esta época. 



Podemos ver cerezos en flor o sakura a partir del mes de enero en Okinawa y hasta finales del mes de mayo en Hokkaido; del Sur al Norte. Y por supuesto disfrutar de este increíble espectáculo en cualquiera de los "hanami" con centenares de japoneses y turistas disfrutando de pic-nic bajo los cerezos en flor. 



Pero si viajamos en esta época,  no sólo encontraremos "sakura". Japón en primavera, es un verdadero espectáculo visual, por donde vayas y estés, surge un estallido de flores y colores que hará que las visitas a ciertos parques, templos y santuarios sean espectaculares; tales como las glicinias del parque  Ashikaga; un poquito antes de la floración de los cerezos, en marzo, podemos disfrutar del florecimiento del ciruelo y justo después podremos disfrutar de la explosión de colores de colzas, melocotoneros, dientes de león, algarrobas, azaleas, shiba-zakura....... 



Al igual que en el otoño, durante la primavera, hay variados y numerosos festivales, que por su tradición o curiosidad, merecen visitar. Así, encontramos festivales dedicados a las azaleas en templos y santuarios de todo el país, como por ejemplo, el Tsutsuji Matsuri en el santuario Nezu de Tokio; el festival Shiba-zakura Matsuri en Kawaguchiko, que celebra el florecimiento de los shiba-zakura con el monte Fuji de fondo; el Hina Matsuri o Día de las Niñas y el Tango no Sekku o Día de los Niños; el Mifune Matsuri de Arashiyama en el que se representan escenas de hace mas de mil años; el curioso y famoso festival fálico de Kawasaki......... 



Si Kioto está en tu itinerario (obligatoria visita), podrás contemplar los bailes de primavera de las geishas o "Miyako Odori", cita digna de acudir y visitar. Se organiza anualmente durante todo el mes de abril en el teatro del barrio de geishas de Gion Kobu y es una oportunidad única para ver a un gran número de maikos y geikos en el escenario. Durante el Miyako Odori, las geishas más experimentadas tocan el shamisen, mientras las más jóvenes en su formación bailan preciosos bailes tradicionales, llamados kyomai.



Japón es un país de contrastes en el que las cuatro estaciones del año están muy marcadas. Son muchos los que reniegan del calor infernal del verano y del frío horrible del invierno japonés, razón por la cual otoño, con el colorido de las hojas rojas y primavera, con el estallido de los cerezos en flor, son probablemente las épocas más populares para visitar el país nipón. Pero también son las épocas más caras y con más afluencia de turistas nacionales y extranjeros.


¡Tenemos difícil decisión!. Así que lo mejor será visitar Japón en ambas épocas.

¡Buen viaje!. Go buji de!

miércoles, 29 de abril de 2015

Mis kokedamas

Hace ya unas semanas, concretamente en la primera semana de febrero, publiqué un artículo dedicado a los kokedamas; esa original técnica japonesa, en la que una planta, "se planta" en una mezcla de tierras especiales y envuelta en musgo.

Posteriormente a la publicación del mismo y hasta el día de hoy, he tenido la ocasión y oportunidad de realizar un par de talleres de kokedamas con Espacios Vivos de la mano de Pilar Tejela.


Particularmente he de decir que ha sido una muy agradable y gratificante experiencia. A pesar de quedar muy satisfecho con el resultado y experiencia, en un primer taller, repetí en un segundo taller con la misma satisfacción en el resultado.

Siguiendo las pautas e indicaciones de Pilar, nos enseña el modo de preparar las tierras especiales para la mezcla, en este caso se utiliza turba rubia y "akadama", una arcilla japonesa de grano pequeño y utilizada también en el cultivo y arte de los bonsais.


Con tus manos vas mezclando la turba y arcilla hasta conseguir una bola que hemos modelado, a modo de "albóndiga" gigante.

El trabajar la mezcla, el olor a tierra húmeda, fresca y pura de la mezcla, impregna el taller, cierras los ojos y "apareces en un bosque rodeado de grandes plantas y arboles", una verdadera "gozada".

Eliges la planta, en mi caso en el primer taller elegí una preciosa y elegante chamaedorea y en el segundo un popular y colorista kalanchoe.


Con la planta elegida y "plantada" en la bola de mezcla de tierras, ahora viene el "forrar" con musgo la bola; una vez envuelta, la atamos con cordeles especiales, alrededor de la bola, al objeto de sujetar el musgo. Por último, con otro tipo de cordel, hacemos un tipo malla que nos servirá para poder colgar el kokedama.

En mi caso, no los colgué; los coloqué en una bandeja de pizarra como se ven en las fotografías. Os animo a descubrir el mundo de los kokedamas; una manera diferente de tener plantas en casa, con la satisfacción de haberlos creado con tus propias manos.


En resumen una grata y fácil experiencia con un original y diferente resultado.

domingo, 29 de marzo de 2015

¡Ya es primavera en Japón!

Como ya sabemos y conocemos, la flor más popular y familiar para el japonés es sakura (flor de cerezo). Y posiblemente, también sea la flor más conocida fuera de Japón; irremediablemente, asociamos la primavera japonesa con la flor del cerezo.
 
Cada primavera, la gente admira las flores de cerezo y hacen un picnic, "hanami", bajo los árboles florecientes, al objeto de contemplar y admirar la flor del cerezo.  Y como sabemos y hemos comentado en otros artículos, es uno de los eventos más populares de la primavera en Japón.

 
A partir de finales de marzo hasta principios de mayo, los cerezos en flor, estarán e irán floreciendo de las zonas más al sur del Japón a las localizadas más al norte. Un espectaculo que recorre todo la geografia japonesa y del cual ya está disponible el calendario 2015 de floración del sakura a lo largo de todo japón.

Aplicando la expresión española: "no solo de pan vive el hombre", a un marco nipón, podriamos decir que: "no solo de sakura vive el japonés". Con esta expresión, me refiero y quiero decir que la primavera japonesa no es solo sakura. La geografía nipona ofrece otras floraciones primaverales dignas de ser admiradas y contempladas y no tan conocidas como el espectaculo del sakura.

 
De todos es conocido el especial sentido de respeto y admiracion por la naturaleza, asi como el especial sentido estético de los japonesas; puesta de manifiesto en la bella estética de parques y jardines.

Japón tiene muchos jardines, parques de flores donde poder admirar y contemplar otras espectaculares e impresionantes floraciones primaverales. Estos son algunos bellos ejemplos; ni son todos los que están, ni están todos los que son.
 
Templo Budista Shiofune Kannon-jiShiofune Kannon-ji es un templo budista de 1.300 años de antiguedad, en la ciudad de Ome, en Japón, a unos 30 minutos en auto desde Yokota. El templo está situado en una depresión similar a un cuenco rodeado de colinas cubiertas de arbustos de azaleas. Entre abril y mayo, las colinas se encuentran llena de color cuando los 20.000 arbustos de azaleas están en plena floración. En el lugar existen adecuados caminos pavimentados para pasear a través de los arbustos. El festival de la azalea se celebra durante este período y el templo está atestado por miles de turistas que vienen a disfrutar de la vista. Las azaleas también florecen en el Santuario Nezu en Minato-ku. Los recintos del santuario son el hogar de cerca de 3.000 plantas de azalea - alrededor de 100 variedades en total, incluyendo especies raras como la flor karafune negra.
 


Parque Hitsujiyama: la "moss rose" es una flor de shibazakura que crece cerca del suelo en colores brillantes de magenta, rosa y blanco. La temporada de musgo rosa, que va de finales de abril a mediados de mayo, viene después de la temporada de la flor de cerezo y melocotón. Una forma popular de disfrutar esta flor, es ir  a una fiesta de color de rosa de musgo o el parque y ver varios diseños hechos organizando la rosa de musgo por color. Uno de los mejores lugares para disfrutar de la floración de moss rose está en Hitsujiyama Park, cerca de la ciudad de Chichibu Saitama, Japón.Sobre Shibazakura se ven más  400.000 plantas de ocho variedades de floración de abril a mayo en la ladera de la colina de Hitsujiyama, a los pies del Monte simbólico Chichibu Buko, creando una alfombra de color de rosa, púrpura y blanco. Los  caminos de alrededor conducen a través de la cuesta surrealista de color rosa y púrpura, con vistas a la ciudad. La parte posterior de la Daisetsuzan ofrece sus afiladas cumbres nevadas como telón de fondo y tulipanes adornan los amplios caminos suavemente inclinados en su viaje a través de la colina. Además, aproximadamente 1.000 árboles de cerezo Shibazakura, incluyendo cerezo de Yoshino, cerezo y cerezos de dos pétalos, plantados en el parque, florecen en abril.
 

Parque Costero Hitachi: localizado en Hitachinaka, Ibaraki. Está formado por 190 hectáreas. El atractivo del lugar es la gran variedad de flores con las que está cubierto, y que florecen cada año convirtiendo sus espacios en un mar de colores donde turistas y residentes disfrutan de la belleza del espectáculo. Cada año, durante los meses de primavera, el Parque hitachi, que significa amanecer, celebra un festival llamado "Armonia Nemofila", dedicado a una pequeña flor de color azul palido, la nemophila azul. Unas 4.5 millones de flores de esta especie, florecen e inundan las colinas y campos del parque en un espectacular, único y sin igual oceano de flores de color azul. Hitachi, antes territorio de Estados Unidos como base militar en 1973, es ahora hogar de miles de flores distintas, cada una con una época y temporada especifica para verlas florecer y que los encargados del parque han identificado en un calendario con los meses que corresponden a cada flor.




Jardines Kawachi Fuji: las espectaculares vistas de las flores de Glicina de estos jardines, situados en la ciudad de Kitakyushu, son un ejemplo brillante acerca de la percepción japonesa de la belleza, la escultura y la arquitectura. Este jardín privado alberga unas 150 plantas del género Wisteria, con flores de Glicina de hasta 20 especies diferentes. Sin embargo, la joya de la corona de estos maravillosos jardines se encuentra en los impresionantes túneles de Glicinas, donde los visitantes pueden caminar rodeados de miles de flores colgantes multicolores. Los jardines Kawachi Fuji están ubicados a una distancia de 4 horas en coche desde Tokio, y la fecha más apropiada para disfrutar de una visita es desde finales de Abril hasta mediados de Mayo. En esta época del año, las Glicinas se encuentran en plena floración, ofreciendo un maravilloso paisaje digno de admirar.


En Japón, en España, en Argentina, en Estados Unidos, en Italia, en.......; sea donde sea, disfruta de los maravillosos espectáculos que nos proporciona la llegada de la primavera.  

martes, 3 de marzo de 2015

Hinamatsuri: Festival de las Muñecas

Un año más y siguiendo esta antigua tradición nipona, Japón celebra en el tercer día del tercer mes, es decir, el 3 de Marzo un bonito y curioso festival o fiesta, dirigido y dedicado a las niñas japonesas; el HinaMatsuri o Festival de las Muñecas; también conocido como Momo No Sekku o Festival del Melocotón.

Una celebración en la que las familias con hijas colocan una corte de muñecas en el hogar en forma de plegaria para que estas crezcan con salud y felicidad. Una de las artesanías tradicionales más representativas de Japón, la de las muñecas, forma parte de esta antigua celebración.


El ritual consiste en exponer en casa sobre una especie de alfombra roja, unos estantes a modo de escalones a diferentes alturas. En la escalera resultante se disponen muñecas vestidas con kimonos tradicionales y representan personajes de la corte imperial de la Era Heian y pasan de generación a generación dentro de la familia. 


Estas muñecas quedan situadas en distintos niveles de una plataforma, de hasta 5 a 7 escalones, del siguiente modo y comenzando por la parte superior:   

Primer escalón: El emperador o "shinnou", cuyo muñeco se llama "obina"; y la emperatriz o "shinnouhi", cuyo muñeco correspondiente se llama "mebina".


Segundo escalón: Tres cortesanas o "sannin-kanjo".


Tercer escalón: Cinco músicos o "gonin-bayashi".


Cuarto escalón: Dos ministros: "udaijin" o ministro de la derecha, y "sadaijin" o ministro de la izquierda. Como nota curiosa decir que el ministro de la izquierda se consideraba superior en la antigua corte japonesa por lo que el elegido solía ser una persona mayor. Es por esto por lo que el muñeco que representa al sadaijin suele tener barba o parece más viejo que el muñeco que representa el ministro de la derecha o udaijin.


Quinto escalón: Tres sirvientes o "shichou", los cuales uno está enfadado (okuri), otro llora (naki) y el último ríe (warai).


A partir del quinto escalón, el sexto y séptimo se colocan y decoran con muebles de la época, platos de comida y otras piezas.

El muñeco tradicional japonés o "ningyo" representa la continuidad de una práctica de confección de imágenes humanas desde la antigua y tradicional cultura nipona. Las muñecas "hina" son las que se usan en el Hinamatsuri. Pueden ser de varios materiales, sin embargo la muñeca "hina" clásica tiene una forma piramidal, con varias capas de textiles, relleno de paja y/o madera, tienen manos recubiertas de "gofun", ojos fijos de vidrio, y pelo humano o sintético.


Un juego completo contiene quince muñecas, cada una representa un personaje especifico con muchos complementos (dogu). Como supondréis, estas muñecas resultan muy caras y costosas, además de ocupar un gran espacio, el cual los hogares japoneses suelen ser pequeños, por ello lo habitual es encontrar en los hogares japoneses, el juego de base compuesto de una pareja de muñecas que representan el emperador y la emperatriz.

Y como todo festival que se aprecie, existe una comida típica para tal evento. En este caso se llama "hishimochi" y es un pastel de arroz compuesto por tres colores con un curioso significado: rosa o rojo, blanco y verde.


El rojo o rosa procede de los frutos de la gardenia jasminoides y simboliza las flores de ciruelo, ahuyenta a los malos espíritus.

El blanco se obtiene de la castaña de agua y representa la nieve y sus efectos purificadores, simboliza la pureza.

Por último, el verde viene del gnaphalium affine o altamisa, se cree que es un reconstituyente que mejora la sangre, simboliza la salud.

Por otra parte, en esta misma fecha se celebra también la floración de los melocotoneros, que tiene lugar en realidad a principios de abril.

Junto a las muñecas se ponen flores de melocotonero, representando la felicidad en el matrimonio y las virtudes femeninas, como gracia y ternura, compostura, tranquilidad, viniendo a fundirse ambas tradiciones, Momo no sekku y Hina Matsuri, en una sola.

sábado, 14 de febrero de 2015

Ikebana de San Valentín: día de los Enamorados y de la Amistad

Este día se celebra el día de San Valentín, fecha de larga tradición en muchos países con gran entusiasmo y sobre todo ternura y amor. 

Se resalta la importancia de la amistad entre compañeros de trabajo, escuela,vecinos, amigos, amistades y familiares. Y principalmente el amor entre parejas de novios, esposos, enamorados, el amor fluye con gran ternura.


Este día de San Valentín, se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. 

Los comerciantes se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas de flores postales poemas , dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo que se realizan en este día, al ser querido para demostrar su amor y amistad.


El 14 de febrero recuerda la muerte de un sacerdote llamado San Valentín y en honor a él se escogió está fecha por su valentía  al casar a escondidas, en la época del principio del cristianismo, a  los soldados con sus parejas, ya que estaba prohibido por que se esperaba que los soldados  que estaban solteros rendían más que los que estaban casados.

Con este ikebana de estilo "feeling & poetic" (muy apropiado al día) y creado con rosas, statis y durillo, me uno a esta felicitación mundial para todos los enamorados y por la amistad.

¡¡¡Felíz Día de San Valentín!!!

domingo, 8 de febrero de 2015

Kokedamas: bolas de musgo

Algunas personas y miembros de este blog, así como miembros del grupo y página de Facebook, me han preguntado e interesado por los kokedamas. Por ello he tratado de encontrar una relación entre diferentes aspectos con el ikebana y he decidido publicar este artículo, el cual deseo que os resulte interesante y entretenido.


La elaboración y creación de un ikebana o un kokedama, aunque tienen una técnica completamente diferente, mantienen cierta relación en algunos de sus aspectos, como por ejemplo el gusto japonés de reproducir escenas de la naturaleza y poder disfrutarlas en el hogar, como si fueran un pequeño jardín; el hecho de que ambas artes son composiciones que a la vez resultan simples y muy estéticas visualmente; como encontrar kokedamas, al igual que ikebanas, en las ceremonias del té o "tokonomas" para armonizar la sala y hacer aún más agradable y natural la estancia de quienes se encuentren allí o como que ambos, ikebana y kokedama, son trabajos artesanales, no habiendo dos iguales, haciendo de los mismos únicos y especiales.




Un kokedama, básicamente es una planta cuyas raíces crecen y se desarrollan en el interior de una esfera de substrato envuelto en musgo natural, haciendo todo el conjunto las funciones de maceta o contenedor.

La traducción literal de kokedama, vocablo de origen japonés, es el conjunto a su vez de dos palabras japonesas, por un lado "koke" (musgo) y por otro lado "dama" (bola), las cuales traduciremos como "bola de musgo".



Dicen que el kokedama es un "descendiente" con ciertas similitudes de la técnica del bonsái, y es cierto; ambas técnicas retienen las plantas en una pequeña porción de tierra, aunque los cuidados que requieren los kokedamas son mucho más sencillos. Al kokedama se le reconoce con el bonsái de los pobres.

Se calcula que la técnica del bonsái se inició hacia el 700 AC en China, y la del kokedama hace unos 500 años en Japón. Hacia el 1600 AC, partiendo del bonsái, es decir, de un árbol obligado a crecer en una bandeja con poca profundidad y con un estilo determinado, empezaron a tener plantas sólo en una bola de sustrato con un plato debajo y con un estilo propio de bonsái. Posteriormente, sustituyeron la bola de sustrato por una bola de musgo. Poco a poco fueron probando con numerosas plantas: anthurium, helechos......, mientras perfeccionaban la técnica del kokedama. Aunque no se popularizo y dio a conocer mundialmente hasta los años 90 del siglo XX.



El kokedama tiene su origen en la unión de varias técnicas tradicionales japonesas, como son:

- el "Nearai", cultivo de pequeñas plantas silvestres plantadas sobre una roca o un cuenco de arcilla o roca y colocadas en una cerámica tradicional.

- el "Kusamono": son los cultivos de plantas asociados al bonsái, para indicar la estación de año,  se colocan en una cerámica artesanal o "Jiita" (madera lacada).

- el "Bonsái": cultivo de árboles y arbustos "obligado" a permanecer pequeña conteniendo su crecimiento y plantado en una cerámica tradicional.



Las numerosas especies que crecen y se pueden plantar y cultivar en kokedamas suelen ser anuales con delicadas floraciones, arbustivas o incluso determinadas variedades de pequeños bonsái. Así podemos encontrar kokedamas de bulbos, ficus, scheflera, bromedia, dracena, palmito, kalanchoe, spatifilum, bambú, palo de agua, azalea, areca......., o bonsáis como carmona, zelkova, sageretia, serissa ....



Quizás por su delicado y simple aspecto, podríamos pensar que un kokedama requiere unos especiales cuidados. No más lejos; los cuidados son realmente fáciles, en realidad es una planta con una maceta viva y hay que tener los mismos cuidados que cuando mantenemos cualquier planta: luz, riego, fuentes de aire y de calor y abonado.  Como una planta normal, todo dependerá de las características generales de la planta.



Y al igual que ocurre con un ikebana, esta pequeña "bola de musgo", de diseño simple, minimalista y delicado, en una perfecta combinación de arte y naturaleza, tiene el poder y capacidad de relajarnos y transportarnos a otros lugares; decorar cualquier espacio, aporta alegría y belleza, equilibrio espiritual y nos acerca el alma de la naturaleza, armonizando cualquier ambiente y transmitiendo serenidad y elegancia atemporal.



Para finalizar quería dar las gracias de manera especial a "Espacios Vivos", Pilar Tejela, por su ayuda en la información recogida en este artículo, así como por su amabilidad y cortesía en las fotos que acompañan al mismo. ¡Muchas gracias Pilar!.